Los efectos de la política del BCE

 

Dado que la reducción de los tipos de interés oficiales hasta casi cero en la zona del euro no fue suficiente para mantener las expectativas de inflación en su objetivo a largo plazo ligeramente por debajo del 2 %, el Consejo del BCE decidió en enero Ampliar la oferta monetaria de los bancos centrales hasta que se alcanzara el objetivo logrado era predecible.

Los posibles efectos sobre el mercado financiero y las economías son múltiples. 1) Las expectativas de inflación que son demasiado bajas están aumentando. Esto conducirá a tasas de interés reales más bajas (es decir, tasas de interés nominales menos inflación). 2) La moneda (es decir, el euro) se deprecia frente a otras monedas. 3) Se crea el llamado efecto del precio de los activos. El BCE compra bonos de bajo rendimiento utilizando dinero del banco central. Esto mantiene los rendimientos de los bonos muy bajos (incluso parcialmente negativos). Por lo tanto, y debido a que el volumen de bonos del gobierno que puede invertir el sector privado está disminuyendo, los inversores se ven empujados hacia clases de activos con rendimientos esperados más altos (bonos a largo plazo, bonos con mayor riesgo de incumplimiento alto, bonos con mayor cupón en un país extranjero). divisa). Este efecto de exclusión respalda los precios de los activos. El patrimonio neto de los titulares de estas clases de activos aumenta. 4) La disposición de los bancos a prestar está respaldada por rendimientos de bonos muy bajos.

La cuestión de si la expansión de la oferta monetaria contribuye realmente al logro de la meta de inflación no está exenta de controversia. Dicho esto, las expectativas de inflación realmente han aumentado, los rendimientos reales han caído en consecuencia, el euro se ha depreciado, los diferenciales exigidos por el riesgo de incumplimiento se han reducido y los precios de las acciones de la eurozona han aumentado de manera significativa. El efecto se ve amplificado por el hecho de que importantes indicadores económicos también han mejorado en las últimas semanas.

Además, como muestra el ejemplo del banco central suizo y su abandono del límite del tipo de cambio en el CHF/EUR, una “promesa” también puede romperse. Básicamente, se debe responder a la pregunta de si es creíble que el banco central aumente su oferta monetaria hasta que parezca factible cumplir con las metas de inflación.

Además, la presión por depreciar el euro obliga a otros bancos centrales a decidir si aceptan la apreciación de su propia moneda (Estados Unidos, Suiza) o si también ponen en marcha medidas de relajación (Dinamarca, Suecia). La imagen de una carrera por depreciar las monedas sigue vigente.
Conclusión: Las compras de bonos por parte del banco central tendrán efectos positivos en las economías y el mercado financiero en el corto plazo. Sin embargo, cuanto más dure el programa sin que la inflación suba demasiado hacia la meta del banco central, más riesgosa será la situación.

Comparte en Redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.