La cuestión del almacenamiento de energía (Junta de Inversiones)

El Erste AM Investment Board da una forma estructurada al diálogo continuo y receptivo con y entre las agencias de investigación de sostenibilidad. El Consejo ofrece la posibilidad de integrar la investigación interna y externa. También analiza los detalles de calificación, la evaluación ESG de las OPI de nuevos emisores y los problemas de sostenibilidad en general.

La energía proviene de la toma de corriente. Escondido detrás de ella, se esconde una realidad que es un equilibrista. La electricidad requiere un equilibrio constante entre la producción (es decir, la oferta) y la demanda, de lo contrario, la red falla. A diferencia de los portadores de energía tradicionales, las fuentes de energía renovable exhiben grandes fluctuaciones.

La solución está en los dispositivos de almacenamiento de energía. En el pasado, la energía se almacenaba en grandes plantas hidroeléctricas de almacenamiento por bombeo, que almacenan la energía no utilizada bombeando agua montaña arriba y liberándola en momentos de alta demanda para que fluya de regreso a través de las turbinas. En Europa, sin embargo, apenas quedan valles donde se puedan construir nuevas centrales eléctricas.

¿Podrán las pilas hacer este equilibrista?

Las baterías son una de las soluciones. Tienen la ventaja de que también pueden almacenar de manera eficiente la energía producida en la periferia, como la energía de las células solares, por ejemplo. Además, hacen que la energía sea móvil y así puedan sustituir a la gasolina y al diésel en nuestros vehículos. Los avances en el desarrollo de baterías no solo han dado como resultado una mayor capacidad, sino que también han reducido muchos riesgos ambientales. Las baterías de iones de litio que dominan hoy en día no son tóxicas. Al mismo tiempo, los costos están cayendo rápidamente, lo que permite una gama cada vez más amplia de aplicaciones.

Los expertos de nuestros socios de investigación esperan avances tecnológicos basados ​​en escenarios de uso mejorados. Un ejemplo son los autobuses eléctricos que se pueden recargar fácilmente en cada estación. Esto contrasta con los autobuses que necesitan durar un día entero con una sola carga como un teléfono inteligente.

El problema de los recursos sigue sin resolverse

Sin embargo, una cuestión crucial sigue sin resolverse: la de los recursos. En este punto, el litio sigue siendo un producto relativamente económico, pero el aumento de la producción conlleva graves efectos ambientales. Una de las razones de esto es el altísimo consumo de agua involucrado en la producción.

Desde un punto de vista social, la industria de las baterías se está quedando atrás. Las baterías de hoy requieren grafito y cobalto. El grafito se produce principalmente en China en condiciones a menudo cuestionables, y el cobalto del Congo también es un material potencialmente conflictivo. Si bien la industria informática ha desarrollado sistemas de control hace algún tiempo para evitar materiales en conflicto, no vemos que se haga este tipo de esfuerzo en la industria de las baterías. El proceso de reciclaje de baterías aún está en pañales y carece de regulación gubernamental.

Si bien no todos los expertos son optimistas sobre el futuro de la batería, una tecnología de transición o una solución sostenible, todos apuntan a las posibilidades que ofrece la tecnología de almacenamiento de energía. Las soluciones incluyen metano sintético de turbinas eólicas, que se supone que almacena energía renovable durante temporadas enteras y la distribuye a través de redes de gas, así como mediante fotosíntesis electroquímica. El hidrógeno tampoco ha sido desautorizado todavía. De hecho, algunos expertos la consideran la única solución verdaderamente a largo plazo.

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