Energía para muchos años (Editorial)

 

Como parte de un título en economía o negocios, aprende una diferencia importante relativamente temprano, a saber, la de los datos de existencias frente a los datos de flujo. Una empresa puede tener un gran volumen de activos en sus libros, pero aun así puede quebrar si no logra igualar las entradas y salidas de efectivo durante un período de tiempo.

La situación es similar con la energía, especialmente con la energía eléctrica. En el caso de la electricidad producida de forma sostenible, la oferta a menudo no coincide con la demanda. La generación de electricidad, es decir, el suministro, no es estable ya que depende del viento y del clima o de las mareas y, a menudo, ocurre en áreas remotas, en áreas donde el sol es particularmente intenso y confiable donde el viento sopla muy fuerte. La demanda tampoco es una variable confiable. Si falta demanda y la energía producida no se consume, se pierde. Además, un número cada vez mayor de dispositivos ya no están (constantemente) conectados a la red. Las computadoras y los teléfonos ahora son parte de nosotros y ya no están cableados como antes.

Estas son las razones por las que las baterías son tan importantes. Son el puente entre la producción de electricidad (oferta) y el consumo de electricidad (demanda). Las baterías garantizan la disponibilidad de energía eléctrica independientemente del momento y lugar de producción, independientemente de la red eléctrica.

En un mundo que no puede funcionar sin energía, necesitamos instalaciones de almacenamiento capaces de almacenar grandes cantidades de energía. Sin embargo, cada solución a este problema tiene un precio, tanto literalmente como en términos de sostenibilidad. Por ejemplo, piense en las represas: básicamente son baterías gigantes y tienen efectos ambientales negativos, como el desplazamiento de personas, avalanchas, erosión del suelo y contaminación del agua. Y el consumo de recursos, las explosiones y los desechos tóxicos son problemas bien conocidos con las baterías de iones de litio.

El potencial positivo: hacer que las baterías y las estructuras que las rodean sean sostenibles conduciría a mejoras duraderas en nuestro nivel de vida. Nuevas tecnologías como las baterías de agua de mar, donde la opción de reciclaje ya está integrada en el proceso, son pioneras en la materia. El hidrógeno que resulta como subproducto de la producción industrial de pilas de combustible, por ejemplo, puede recuperarse.

Desde nuestro punto de vista, esta es razón suficiente para que dediquemos esta carta ESG al tema de las baterías desde una perspectiva sostenible y analicemos cómo las empresas están abordando los múltiples desafíos que plantea esta área.

Comparte en Redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.