El SARS-CoV-2 está mutando.

 

La pandemia de gripe española comenzó a fines de la primavera de 1918 como una epidemia temprana de gripe moderadamente grave. Fue solo después de que el virus mutó durante el verano y volvió mucho más virulento en el otoño del mismo año que murió un gran número de personas.

Desde el comienzo de la pandemia actual, los investigadores y los encargados de formular políticas se han preocupado por las posibles mutaciones del SARS-CoV-2. UN publicación reciente basándose en más de 18 500 muestras del genoma viral recolectadas hasta la fecha, concluye que estas preocupaciones son infundadas.

Las mutaciones virales ocurren cuando se cometen errores en la replicación del ARN viral durante la infección. El proceso se puede comparar con hacer fotocopias de las instrucciones de construcción de una silla. A veces las instrucciones están arrugadas, a veces la fotocopiadora está sucia o no funciona correctamente, por lo que al final las instrucciones de construcción copiadas son ligeramente diferentes.

Si en el manual cambia el número de patas de la silla que se van a colocar, podría hacer que la silla sea más o menos estable. Asimismo, las adiciones y deleciones en el ARN viral pueden hacer que el virus resultante sea más o menos virulento.

Al menos 6 cepas diferentes de SARS-CoV-2

Si bien los investigadores han identificado al menos 6 cepas diferentes de SARS-CoV-2, estas cepas no muestran una gran variación genética. A diferencia de otros patógenos como el VIH o el virus de la influenza, el genoma del SARS-CoV-2 es bastante simple, siendo una sola hebra de ARN.

Siguiendo con la analogía anterior, sus instrucciones de construcción están contenidas en un libro grande y, por lo tanto, la copia es menos propensa a errores en comparación con otros patógenos donde las instrucciones de construcción son más cortas pero están distribuidas en varios libros escritos en idiomas extranjeros. Además, al igual que su predecesor, el SARS-CoV, el nuevo coronavirus parece volver a su forma original, ya que las mutaciones parecen ser menos eficientes para la reproducción.

Además, las vacunas que se desarrollaron utilizando información genética obtenida en enero de 2020 probablemente seguirán siendo efectivas para las variantes dominantes del virus actualmente. La mayoría de las vacunas se dirigen a las proteínas de punta en la cubierta del virus que actúan como la clave para las células humanas que intenta infectar.

Solo se observaron dos mutaciones relacionadas con la composición de estas proteínas de punta y no tuvieron ningún efecto sobre la capacidad de los anticuerpos para unirse a esta área y hacer que el virus sea ineficaz.

Imagen: árbol genealógico genético donde la longitud de las ramas explica la divergencia genética

Nota legal:
Las predicciones no son un indicador fiable del rendimiento futuro.

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